| En este mundo globalizado muchas cosas han cambiado, para bien o para mal,
estos cambios tienen un ritmo tan vertiginoso que muchas veces se instalan en
nuestra vida casi sin que nos demos cuenta. Es así que, impulsados por una necesidad socioeconómica de contar con más
ingresos, mamá termina por tener dos trabajos y papá tres. Salen juntos, con sus
hijos a las siete de la mañana, mamá vuelve a las seis o siete de la tarde, y
papá a las 11 de la noche... los hijos de este matrimonio durante todas esas
horas quedan fuera del "ojo protector de los padres" y es así como
ciertas situaciones de desequilibrio nutricional se van gestando.
Las estadísticas indican que aproximadamente un cuarto de nuestros niños en edad
escolar no desayuna y otro 25% desayuna sin alimentos con buen valor
nutricional. O sea que la mitad de los chicos que entran en el colegio lo están
haciendo sin haber cumplimentado en tiempo y forma, la principal comida del día
que es el desayuno. Estamos hablando siempre de datos obtenidos en círculos de
mediano a alto poder económico.
Durante edades tempranas, según marca las estadísticas en menores de ocho años,
los niños quedan al cuidado de otro mayor, generalmente una guardería, niñera,
y en el mejor de los casos un abuelo. Pero luego de los diez años los niños se vuelven
gradualmente autoválidos en cuanto a poder
desplazarse solos hacia el colegio, y el abuelo, que ya lleva años cuidándolos,
está contento de que así sea...
De esta forma, aproximadamente a esa edad, se da el fenómeno de que los
menores
ya están solos en cuanto a asistir a la escuela, si es que van por la tarde, o
regresar a casa, si es que van por la mañana. Ya sea un caso y el otro se
plantea el tema del almuerzo mientras papá y mamá no están. Una enorme masa, que
se lleva más del 60% de este tipo de casos, termina almorzando en un local de
comida rápida, hamburguesería, o utilizando comida chatarra. Esto puede ir desde
una hamburguesa con papas fritas freídas en la peor grasa, o un "pancho" y una
gaseosa. O simplemente 4 ó 5 bolsas de Snacks que se comen durante la
caminata hacia o desde casa
Muchos factores se dan en confluencia para qué este fenómeno tenga lugar:
- Por un
lado está el "temor" que los chicos manejen el fuego o se olviden una hornalla
prendida para el caso que ellos tengan que cocinarse.
- La practicidad también es
un factor que entra en juego: no puede negarse que en un local de comidas
rápidas se obtiene un almuerzo en cinco minutos y sin mayores preocupaciones.
- También está el complejo de culpa de los padres, que al estar ausentes de casa,
quieren que sus hijos lo pasen "lo mejor posible" y por eso les dan dinero para
que vayan a un lugar que los padres saben que les gusta, sin medir las
consecuencias que eso acarrea .
- Por otro lado las
empresas de comidas rápidas saben de este vacío y esta falta de contención en
los chicos, y aprovechan esta oportunidad para
tentarlos con comidas como la "caja feliz" donde
la "comida" servida viene acompañada de una línea de juguetes que todo niño
desea tener.
Es bien sabido que estas empresas están prácticamente cambiando el
dinero en cuanto a lo que están cobrando por esta "caja feliz" con el juguete.
Pero a cambio están logrando clientes cautivos y fieles, que se habitúan a comer
su comida, que se acostumbran a estar en su ámbito, que reconocen el logo de la
empresa mejor que el escudo nacional y que la escarapela...
La empresa sabe que esos niños, cuando crezcan, se transformarán en clientes habituales desde
su adolescencia hasta su adultez, y es sólo cuestión de tiempo para que dentro
de un par de décadas ellos lleven a su vez a sus niños a esa hamburguesería.
La situación es más que alarmante. La comida servida en ese tipo de locales
dista muchísimo de lo que es nutricionalmente recomendable para cualquier
persona, y más aún para un niño que está en su etapa de desarrollo tanto físico
como intelectual. Todo aquello que un niño no logra desarrollar durante su etapa
de crecimiento, no logrará compensarlo después en su vida adulta.
Con este tipo
de conductas estamos creando una generación de obesos, que se transformará a los
pocos años en diabéticos en un gran porcentaje e hipertensos en otro gran
porcentaje. Tendrán una mortalidad mucho más temprana que las personas que
tienen su peso habitual. Es sólo cuestión de esperar y lo veremos,
lamentablemente lo veremos.
Las hamburgueserías tienen todo muy bien planeado, hay espacio de recreación
para los chicos con peloteros realmente muy atractivos y de uso gratuito para
los que asisten al local. Organización de fiestas de cumpleaños, concursos de
dibujo (pintando al payaso de la compañía obviamente) y todo tipo de actividades
que hacen que el niño ingrese en su mente a la cadena de comida chatarra como
prácticamente su segundo hogar.
Visite cualquier local de estas cadenas al mediodía de un día de
semana, y verá la cantidad ASOMBROSA de nuestros niños y jóvenes que
desfilan por ahí TODOS LOS DÍAS.
ESE es el verdadero problema, la habitualidad. Todos
cometemos excesos nutricionales de vez en cuando... ¿Que argentino no se
ha dado un "atracón de vino y asado"?, o se sacrificó en pos de una
memorable raviolada. Siempre están esas anécdotas. Pero cuando dejan de
ser anécdotas para transformarse en estilo de vida, ahí la cosa cambia.
No hay mayor problema en que un niño concurra a un fast food una vez
al mes... tal vez dos, pero nunca debe hacerlo diariamente.
Una película para no
perderse:
SuperSize ME es una película más que interesante que aborda
esta problemática. Se trata de un testimonial donde el protagonista
decide comer 4 comidas diarias durante un mes con productos vendidos en
la cadena de la "gran M". Los resultados son mucho más que los
predecibles. La película además muestra gran información sobre el
negocio de la alimentación y contiene mucha información que es para no
perdérsela. De seguro lo sorprenderá en más de un aspecto. Está
disponible en todos los videoclubes.
Si su niño quiere ir a el local de la gran M, USTED DEBE VER ESA
PELÍCULA, y si logra que su hijo también lo haga habrá dado un gran paso
en pos de la salud de sus hijos |