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Una encuesta realizada en cinco jardines de infantes
a mediados de 2006 mostró claramente que las argentinas no perciben en sus hijos los kilos de más. Los médicos evaluaron a 880 chicos
sólo una mamá percibió el sobrepeso en su hijo como un problema...
Ninguna pregunta debe ser más difícil de responder para una madre que la de la
imagen que tiene de su propio hijo. Más aún cuando se trata de reconocer el
sobrepeso y la obesidad.
Un estudio realizado en cinco jardines de infantes porteños por médicos del
hospital Durand identificó no sólo que las madres no "ven" en sus hijos los
kilos de más, sino que hasta perciben flacos a los rellenitos.

Aceptado por la Asociación Estadounidense de Diabetes para su próximo congreso
en San Diego (EE.UU.), el trabajo calculó el
índice de masa corporal (IMC) de
880 chicos de 2 a 5 años y comparó los resultados con la imagen que tenían de
sus hijos 321 madres elegidas al azar. El error en la percepción materna es una
de las principales causas de obesidad en este grupo etario, en el estudio la prevalencia de sobrepeso y
obesidad infantil fue del 38%, una cifra algo mayor a la obtenida en 2004 en
escuelas primarias.
Las mamás piensan que la obesidad y el sobrepeso son transitorios, cuando está
demostrado que más del 80% de los chicos que son gordos serán adultos obesos.
Piensan que si el chico es sano, activo y sus pares no se burlan de él, no es
gordo.
De 59 chicos obesos, 45 madres dijeron ver a sus hijos normales o flacos, y de
61 chicos con sobrepeso, sólo una dijo percibir esos kilos de más. Esta
distorsión de la percepción corporal alcanzó también a las madres de chicos con
peso normal: el 17% afirmó que su hijo era flaco o muy flaco. y que "nunca comía
lo suficiente"
Los chicos que estaban más arriba del
IMC para la edad eran aquéllos
cuyas madres tenían una mayor distorsión de la imagen. Entre los
18 chicos con obesidad severa, por ejemplo, el 50% de las madres respondió que
su hijo tenía un peso normal. Esto habla de la distorsión de
la imagen corporal como un factor de riesgo per se para la aparición temprana de
diabetes tipo 2 y enfermedad cardiovascular infantil.
Si no prevenimos, ponemos en serio riesgo a nuestros hijos. Y esto sólo se puede
revertir si los padres son conscientes del riesgo en el que están sus hijos
¿Cómo come su hijo?
El segundo objetivo del estudio fue indagar la opinión materna sobre los hábitos
alimentarios de los chicos. A la pregunta sobre cómo come su hijo, pocas mamás
de chicos con sobrepeso (3%) y obesidad (15%) opinaron que sus hijos comen
mucho.
Es más, en 4 de cada 10 chicos con peso normal y en 9 de cada 10 pequeños con
obesidad y sobrepeso, las madres lamentaron que sus hijos comieran poco o muy poco.
"En general, los padres tienen una opinión distorsionada de los hábitos de sus
hijos; piensan que comen menos de lo que es en realidad". Los
hábitos alimentarios más habituales incluyeron un alto consumo de comida
"chatarra" y poca actividad física. También se evidenció que los abuelos suelen insistir en que los chicos comen poco.
Entre las recomendaciones para una alimentación infantil equilibrada están: no
repetir las porciones, no comer más de un dulce por día, evitar la comida
"chatarra" o muy azucarada y no consumir colaciones, jugos o leche entre horas.
A partir de los dos años, como la población general, los chicos tienen que
consumir lácteos desgrasados y reducir la grasa saturada, como mayonesas o
frituras.
Para la mayoría de las mamás encuestadas, la obesidad o el sobrepeso infantil es
un problema temporal, que no eleva el riesgo de obesidad futura. Además, sólo
tomaría alguna medida si el niño no puede correr o jugar con otros chicos, o si
éstos se burlan de él.
"Creen que si su hijo es activo, juega, está feliz y tiene buen apetito, no
tiene sobrepeso",
En muchos casos, las madres justificaban el
IMC elevado de sus hijos diciendo
que tenían una estructura ósea grande, solidez física o, simplemente, buena
salud.
Muchas veces, el problema está en la
falta de tiempo de los padres para
cocinar. Por eso, optan por comprar comidas rápidas, como pizza, sándwiches o
tartas.

Mayores de seis
Otro relevamiento que acaba de finalizar una consultora en 9000
individuos de 3000 hogares del país, con representación estadística de la
población argentina, halló que el 37% de los argentinos mayores de 6 años está
excedido de peso.
Según los resultados del estudio Obesity Index, el 11% de los mayores de seis años es
delgado (IMC de hasta 19), el 52% está dentro de su peso normal (IMC de 19 a 25)
y el resto lo supera: el 23% tiene sobrepeso (IMC de 26 a 30) y el 14%, obesidad
(IMC superior a 31).
A diferencia de Brasil, donde se realiza el mismo estudio, el exceso de peso
afecta más a los hombres (41%) que a las mujeres (34%). En tanto, entre los
chicos de 6 a 12 años, el 29% se encuentra por encima del peso ideal para la
talla y la edad, con una incidencia mayor en el interior del país, donde la
cifra alcanza el 32,3 por ciento.
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